- Que un cliente se siente a tu lado a pretender justificar sus antojos de cambio de diseño sin tener ni idea de qué cosas te han llevado a tí a diseñarlo asi
- Que un cliente me mande el briefing escrito en con Comic Sans
- Que un cliente venga con un logo «diseñado» con Word y pretenda que hagas una imagen corporativa
- Que un cliente te pida que metas logos en un trabajo y te los mande dentro de un Word
- Que un cliente me haga la pelota para acto seguido pedirte algo «para ayer»
- Que un cliente sin idea de diseño ni retículas te diga dónde quiere que vayan las cosas
- Que una imprenta pretenda imponerte trabajar a tintas planas cuando tú quieres cuatricomía
- Viceversa
- Siluetear fotografías en Photoshop sin tino
- Montar un bodegón con esas fotografías (y más aún cuando no guardan la más mínima igualdad de perspectiva)
- Que un cliente te diga… «¿Y si…?»
- Que se nos discuta siempre el precio
Y lejos de lo que pueden pensar, no…. no he tenido un mal día en el curro.
Vía: Avatara