Lo que más me sorprendió de todo fue la ausencia de tiempo después de haber dependido de él como condicionante de mi propio yo y de mi vida. Moverse en la noche perpetua hace que se extinga todo propósito y acción, toda pasión y voluntad.
Lo que más me sorprendió de todo fue la ausencia de tiempo después de haber dependido de él como condicionante de mi propio yo y de mi vida. Moverse en la noche perpetua hace que se extinga todo propósito y acción, toda pasión y voluntad.