Umbría

By 10 de julio de 2009Fraseando
[...] ese latido de la noche que son los parpadeos de la llama perderían seguramente buena parte de su fascinación. Los rayos de luz, como delgados hilos de agua que corren sobre las esteras para formar una superficie estancada, son captados uno aquí, otro allá, y luego se propagan, tenues, inciertos y centelleantes, tejiendo sobre la trame de la noche un damasco hecho con dibujos dorados.

Junichirō Tanizaki

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