Guarros ilustres

By 11 de septiembre de 2006Curioseando

749_im.jpgLa reina Isabel la Católica decía que había que bañarse sólo recién nacido y en víspera de una boda. Esperemos que la invitasen a muchas. Luis XIV de Francia, el rey Sol, se bañaba dos veces al año. Que no hacen daño... Leonardo da Vinci se acostaba con las botas puestas (no se puede ser un genio en todo). Al parecer, San Antonio no se bañaba "para evitar el placer de tocar su propio cuerpo"...Sin comentarios.

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