Inicio > Caminando > Entre síndromes anda el juego

Entre síndromes anda el juego

Miércoles, 14 de mayo de 2008

Y es que ayer, y debido a algún incomprensible motivo, vi el programa de Operación Triunfo, y además enterito. No sé si fue un impulso nervioso o sencillamente un ataque de masoquismo. En cualquier caso, para olvidar

En honor a la verdad, yo no acabo de entender este programa. A mi modo de ver no es otra cosa que una especie de karaoke arrabalero televisado, eso sí, aderezado con una sobredosis de morbo.

No deja de sorprenderme que el protagonista real del citado bodrio televisivo sea un señor con pinta de sociópata, adorado por la gleba y temido por los participantes del karaoke. Pero lo más curioso es que, al final, acaba diciendo cosas preocupantemente sensatas, aunque a su vez con efecto boomerang.

Cuando este señor, también conocido como Risto Mejide, se largó la siguiente perla, y cito textualmente, "si la audiencia la semana pasada demostró que estaba sorda, hoy con su elección de la expulsada ha demostrado que no tiene ningún criterio y es de lo más vulgar. Seguramente estamos ante un caso de Síndrome de Diógenes, que es aquel en el que uno guarda la mierda en casa", que a mi modo de ver, viene a meterlo a él mismo en ese saco, habida cuenta de que es el protagonista del citado evento escatológico-musical.

Pero estoy de acuerdo con sus elocuentes y drásticas máximas, la audiencia (la de ese programilla, claro) es sorda y adoratriz de cacas y boñigas diversas: 3.000.000 moscas no pueden estar equivocadas, ¡consume mierda! ¿De qué otro modo si no estarían pegados al televisor viendo una cutrez de tamañas características? En este país lo que hace falta son unas buenas ranas, a ver si engordan atracándose a moscas, que está visto que hay muchas.

Al menos este año, las plañideras del Todo a 100 de las discográficas no se quejan de que el puñetero concurso les revienta los números. Ya se han caído del árbol, y es que es de sentido común. Los chicos de OT no llegan más allá de la memoria de una mosca, o de tres millones, que en resumidas cuentas viene a ser lo mismo.

De toda la panda de burdéganos que han desfilado por Operación Triunfo apenas unos pocos han adquirido cierta notoriedad en el sector. Véase el insoportable David Bisbal (que afortunadamente se autoexilió a tierras lejanas y casi no nos martiriza), Miss Calisay 2001 -también conocida como Chenoa-, aunque he de reconocer que últimamente la muchacha ha mejorado, o cómo no, al bueno de David Bustamante (creo que está acabando el máster en Jarbar). Aún sigue dando coletazos Manu Tenorio, que salió al mercado entre algodones y hoy anda por alguna que otra era, no olvidemos a la querida Rosa (alias “de España”, cual producto patrio). ¡Opps!, casi me olvido de Miss Calentón Infantil, Natalia, especializada en salir medio en cueros en programas juveniles para solaz de adolescentes pajilleros, todo un récord, o Gisela, dando un toque de seriedad al cóctel, o Ainhoa (que acaba de sacar un buen disco con bastantes apuros y pocos apoyos)... Del resto ni me acuerdo, afortunadamente.

En resumen, que salvo los triunfitos de la primera edición, el resto no han sido más que flores pochas de un día. A algunos se les ve luciendo palmito en cutre-programas de la tele, haciendo lo que pueden –o les dejan- frente a un micro, otros se dedican a ir de fiesta de pueblo en fiesta de pueblo para sacar unas perras, y el resto, bueno, supongo que se habrán buscado la vida en algo más acorde a sus capacidades y aptitudes.

Y es que venden OT como un sistema de lanzamiento de nuevas promesas, como Mai Meneses (la había olvidado a propósito) -alias Nena Daconte- o los anteriormente nombrados. Y al final, que merezcan la pena, buff, Ainhoa, que ojalá me equivoque pero no creo que llegue muy lejos o Rosa, que fue adecuadamente explotada y que lógicamente explotó. Por tanto, si no tienes cerebro, sabes hacer gorgoritos y das saltos cual desequilibrado mental, ese es tu lugar. Si por el contrario, la música es tu pasión, si crees que eres bueno, mejor te vas de España, que seguro que allí te valoraran por tu verdadera calidad. Te recomiendo el Reino Unido, en caso contrario, si crees que OT es tu lugar creo que deberías irte a pasar una muy larga temporada a una institución mental en la que no haya ranas, allí podrás berrear a gusto por los pasillos.

Tenía gnas de escribir algo así, con mis palabras pero Daniel Comin lo ha bordao.

Ciertamente sólo discrepo sensiblemente del artículo de Daniel, pero había que decirlo....

Caminando