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Aprender japones: Shou ga nai

Lunes, 22 de Junio de 2009

La expresión que aborda este post, es una de las que aprendí incluso mucho antes de venir a Japón.
Al ver este post he tenido que reproducirlo en honor a dicha expresión.

Gracias a: Alla en el chorizonte un blog que, yo de vosotros, pondría en mi lector de feeds.

NOTA: Advertimos que los contenidos de este post pueden resultar difíciles de creer para alguien que no haya vivido en Japón.

En todo idioma hay una serie de palabras o expresiones que se usan con más frecuencia y que, en cierta medida, reflejan la idiosincracia de sus hablantes: el “más o menos” del español, el “oh la la” del francés” o el “mother fucker” del inglés.

En japonés también existen. Y una de las expresiones más utilizadas, socorridas y abusadas es “shou ga nai” (léase “shooganai”).

shouganai

“Shou ga nai” escrito en silabario hiragana. Ya puedes estampártelo en una camiseta.

En principio, “Shou ga nai” podría traducirse como “qué se le va a hacer” o “qué remedio”. Es una expresión que se usa cuando nos enfrentamos a algo sobre lo que no podemos hacer nada y no hay más remedio que resignarse y aceptarlo tal como es (y por tanto, resultaría absurdo enfadarse o protestar).
Supongo que en cualquier lengua del mundo habrá una expresión como esta. El quid de la cuestión es hasta dónde lo llevan los japoneses. Analicemos tres grados de uso:

GRADO 1: Uso universal. A nadie le extrañaría.

Conversación entre una pareja:

Él: Vaya, ahora que íbamos a salir al campo se lía a llover. Tendremos que cambiar de plan.
Ella: Shou ga nai.

La alternativa es ir al campo con paraguas y ponerte perdido de barro. Es un uso normal y razonable sin ningún problema de adaptación a otras culturas.

GRADO 2: Uso japonés. A ningún japonés le extrañaría. Cualquier extranjero se llevaría las manos a la cabeza.

Este “shou ga nai” sirve desde para disimular un comportamiento caradura...

Ejemplo 1 (En la puerta del cine; basado en hechos reales)
- ¡Tío! ¡Llegas media hora tarde! ¡La película ya ha empezado!
- Perdón. Me he quedado dormido. Bueno, shou ga nai. Vamos a entrar. Total, entre anuncios y tal, sólo nos habremos perdido diez minutillos.

... Pasando por absolutas irresponsabilidades...

Ejemplo 2 (En la cola de facturación del aeropuerto; basado en hechos reales)
- ¿¡Qué!? ¿¡Que se te ha olvidado el billete!? ¿¡¡¡Pero cómo se te ocurre!!!? ¿Qué hacemos ahora?
- Bueno... Yo qué sé... Lo siento. Ya esta hecho. Shou ga nai.

... Hasta rozar lo delictivo:

Ejemplo 3 (En el trabajo; Hechos reales: un amigo fue uno de los supervivientes)
Jefe: A ver. Érais un equipo de 4 personas trabajando en este proyecto, sin descansar, echando horas extras hasta las 12 de la noche y sometidos a una presión enorme. Sé que estáis extenuados. De hecho, dos de vosotros han caído enfermos de estrés y agotamiento y están hospitalizados. Por tanto, está claro lo que hay que hacer: los dos que quedáis tendréis que esforzaros el doble para terminar el proyecto en la fecha acordada. Sé que es una putada, pero shou ga nai.

Para la mente de un jefe japonés, la alternativa de contratar a más personal es algo así como un cuadrado de cinco lados: inconcebible.

Como puede comprobarse, este uso se caracteriza porque el que dice “shou ga nai” es precisamente el que ha metido la pata. Uno le contestaría “shou ga nai tu padre”, pero por imposiciones sociales, y porque el propio idioma está estructurado así, no le queda más remedio que quedarse con una media sonrisa bobalicona defecando internamente en todos los antepasados del individuo.

GRADO 3: Uso extrapolado. Aún no ha ocurrido, pero cualquier día lo hará y a ningún japonés le extrañará. Un extranjero pensará “En fin... es Japón. Shou ga nai”.

Magistrado: Se le acusa de irrumpir por la fuerza y por la ventana en casa de la venerable anciana de 102 años, robar todas sus pertenencias, matarle al gato, violarla, descuartizarla, tirar los trozos al retrete y atascar la tubería general, pegarle fuego a la casa y lanzar una maldición gitana sobre sus descendientes. ¿Tiene al acusado algo que alegar en su defensa?
Reo: Es la única manera en que me siento realizado, señoría. Shou ga nai.
Magistrado: Ah, bueno. Entonces retiramos todos los cargos y queda usted en libertad.

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Esta imagen no tiene nada que ver con el post. Quizás habría quedado mejor de haberme esforzado en buscar algo más adecuado, pero ya está hecho, así que shou ga nai.

Cuando uno es la víctima de un shou ga nai japonés, le queda muy poco margen para defenderse. Lo mejor es un contraataque con otro shou ga nai. El dominio de esta expresión es ciertamente difícil, y hay que tener cuidado en su empleo para que no nos pase como a Julián con su esposa japonesa, Tomoko:

Tomoko: Hola, cariño. Ya he vuelto. Hoy he terminado antes del trabajo porque... ¡¡¡Ah!!! ¿¡Qué haces con esa chica en la cama!? ¡Cabrón!
Julián: N... No, verás; es que...No te enfades, mujer. Total, le pago, se va y ya está. Fue sólo un calentoncillo que me dio. Ya sabes: la sangre latina y eso. Shou ga nai.

¡Agarr! ¡Pinch! ¡Saj!

Tomoko: ¡Anda! Si te he arrancado los güevecillos con el tenedor. Ya sabes: los celos y eso. Shou ga nai.

Vía: http://chorizonte.blogspot.com/2007/09/aprender-japones-shou-ga-nai.html

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